La organización internacional Igualdad Animal ha llevado a cabo recientemente una nueva investigación, centrada en esta ocasión en denunciar el maltrato animal en la industria del huevo mexicana, concretamente en la llamada ‘muda forzada’.

Se trata de una práctica de la industria del huevo de México, que está prohibida en Europa. La muda forzada consiste en obligar a las gallinas a estar una semana completa sin agua ni comida, con el objetivo de acelerar el ciclo de puesta de los huevos.

Igualdad Animal denuncia que muchas gallinas no sobreviven, “y las que logran sobrevivir continúan su sufrimiento en jaulas durante un segundo ciclo de puesta, más de dos años encerradas sin poder siquiera abrir las alas”.

Condiciones extremas para miles de gallinas

 

El equipo de investigación de Igualdad Animal ha tenido acceso a cuatro granjas de producción de huevos en el estado de Jalisco. La organización denuncia la existencia de “gallinas muertas, incluso en estado de putrefacción, otras vagando fuera de las jaulas, entre los desechos”. También han encontrado gallinas con inflamación de la cloaca -cavidad situada en la parte final del aparato digestivo, con salida al exterior-, con presencia de pus y sangre.

Además, Igualdad Animal denuncia que muchas gallinas sufren problemas en la piel y tienen el plumaje sucio. Otras tienen los picos mal cortados, patas dañadas y malformaciones. Además, han contabilizado “hasta 6 gallinas por jaula, con miembros atascados entre las jaulas”. Y denuncian que la zona en la que se deja morir a las aves no tiene atención veterinaria.

Las gallinas de las granjas investigadas por Igualdad Animal deben soportar además temperaturas de entre 35 y 37 grados en el interior de la granja “con sensación de asfixia mientras las gallinas no tienen acceso al agua”.

De modo global, la organización denuncia malas condiciones sanitarias en las granjas y sus alrededores: pus, sangre, cadáveres, orina y heces, sin zona de desinfección para el personal trabajador de las propias granjas.

Igualdad Animal pide cambios normativos

Actualmente existe una iniciativa de ley en el Congreso de Jalisco, el principal estado productor de huevo en México, presentada por Igualdad Animal, para poner fin a esta práctica.

“La muda forzada es tortura para los animales. No podemos permitir en pleno siglo XXI una práctica tan cruel”, manifiesta Dulce Ramírez, directora de Igualdad Animal en México.

  Imágenes: Igualdad Animal